domingo, 13 de septiembre de 2009

GORDOS

Me gusta ver cine español, a pesar de las malas críticas que suele cosechar. Siempre está en crisis, muchos arremeten contra sus actores, directores o productores por ser unos pedigüeños y, salvo excepciones, parece un cine de segunda o tercera, siempre a la sombra de las grandes producciones (no necesariamente mejores) que acaparan las salas gracias a unos grandes presupuestos y unas promociones que ya quisiéramos por estos pagos. Es cierto que no todas las películas españolas son buenas, ni siquiera estimables. De las rodadas en un año, apenas se estrenan una pequeña parte. ¿Qué pasa con el resto? ¿Por qué no se concentran en unas cuantas todos los recursos? Es una utopía, lo sé. Alguien dirá que los creadores tienen derecho a llevar a cabo sus proyectos, es cierto, pero los resultados son con frecuencia lamentables. En España hay muy buenos actores y grandes directores. ¿Por qué no hay más buenas películas? No sé si es problema de guionistas, de egos desmesurados o de productores miedosos y rácanos. Hablo como espectadora, ignorante de lo que supone rodar una película. Y como espectadora puedo juzgar si es buena o no, o, al menos, si me interesa, me conmueve o me divierte. Soy un tanto exigente, por supuesto. El cine no es barato y no me gusta que me tomen el pelo. Sin embargo, quizá por mi predisposición inicial, suelo salir satisfecha de la sala. Sé de antemano más o menos lo que voy a ver y lo que puedo esperar, por eso no me llevo grandes desilusiones. Agradezco un producto bien hecho en cuanto a la factura técnica al menos, digno, medianamente creíble, entretenido y capaz de provocarme ideas y pensamientos.
Gordos es una película estimable, aunque no redonda. Cuenta la historia de unas personas que acuden a un grupo de terapia para afrontar su gordura, no necesariamente para adelgazar. Cada uno tiene una motivación y una vida muy particulares. Al ser una historia coral toca varios temas sin profundizar demasiado en ninguno, pero me gustó bastante. Cuenta lo bastante de cada uno para interesar y deja libre al espectador para sacar sus conclusiones. Este tipo de películas son testimoniales, un mosaico multicolor y polimorfo para mostrar matices muy diferentes de un msimo tema. La obesidad esconde frustraciones, miedos, inseguridades, pero al mismo tiempo esas personas tienen sueños, ideales, valores, capacidades y deseos oscurecidos o tapados por su gordura. Unos adelgazan y otros no, pero eso es lo de menos. Hay sexo, religión, inteligencia, dudas, certezas, incomprensión, ternura, engaños, sinceridad... Quizá demasiado para algunos, según he leído. A mí me gusta esa variedad, pasar de una historia a otra con naturalidad. Cada uno es un mundo. Hay quien no soporta el exceso de kilos en sí mismo ni en los demás, o quien lo utiliza para fines casi inconfesables, o quien lo soporta con dolor porque supone rechazo social. Se ha hablado tanto de la importancia de la imagen en el mundo actual que no merece la pena ahondar en el tema. Es un problema para muchos, real o imaginario. Los kilos importan según nuestra apreciación particular, independientemente de su relación con la salud. No me gusta la gente obsesionada por su aspecto exterior, por evitar a toda costa ganar unos kilos o perder su aspecto juvenil, los adictos al ejercicio físico hasta extremos casi enfermizos. Suelen arrastrar grandes conflictos internos, complejos, inseguridades, tiranías más o menos ocultas y una gran superficialidad.
En la película hay una adolescente que debe soportar las bromas de sus compañeros por su obesidad. Es un problema muy frecuente, como bien sabemos los docentes, como lo es el alarmante crecimiento de la obesidad entre los jóvenes. La chica es muy inteligente, pero gorda, y su propio hermano la zahiere constantemente por ello.
Una pareja está metida en un grupo religioso cuya doctrina mediatiza su relación, especialmente la sexual. Otro es un homosexual quizá demasiado exagerado, interpretado por Antonio de la Torre, que debió engordar más de treinta kilos para adelgazarlos después por exigencias de guión (esta vez es cierto). El propio terapeuta tiene una vida de pareja conflictiva, no sabe aplicarse sus popias teorías (caso frecuente, como bien sabemos). En fin, historias variadas, tragicómicas, realistas. Algunos habrían preferido no mezclar el drama y la comedia (el director dice que es una "dramedia"), pero yo creo que así resulta más natural. Según él, "lo que les engorda de verdad son todas las cosas que les pasan y que no saben cómo digerir. La obesidad sólo es una metáfora para hablar de esas cosas que nos tragamos día tras día, que van creciendo en nuestro interior y que tanto nos cuesta expresar, atender o incluso asumir." "Creamos un carácter que nos ayuda a sobrevivir y que en la mayoría de los casos va en contra de nuestra propia libertad". "Estamos acostumbrados a actuar todo el día". Dice que quiere contar las historias a su modo, historias que perduren en el espectador más allá de lo que dura la película. En mi caso lo ha conseguido. Yo también tengo problemas con los kilos de más, es un asunto más estético que de salud sin llegar a ser preocupante. En fin, no merece la pena dedicarles mucho espacio aquí.
Me gustó Gordos, me hizo reír, pensar, disfrutar. Los actores son estupendos (seña de identidad de nuestro cine, menos mal). Es una buena historia mezcla de otras, original y bien rodada. Os la recomiendo, a sabiendas de que no a todo el mundo le va a gustar.
Feliz semana a todos (para muchos, la primera del nuevo curso). Valor, y al toro.

9 comentarios:

Joselu dijo...

Es de las primeras películas que tengo en la lista. No he visto del director la anterior Azul oscuro casi negro y también tengo curiosidad por verla. La sinopsis que has hecho de la película Gordos me da una idea de por dónde va y no me has quitado las ganas de verla. No soy un detractor del cine español. Me gustan bastantes películas españolas. Cada año hay dos o tres que merecen la pena verse. Una muy modesto me gustó mucho. Era Pagafantas. Sencilla pero era capaz de plantear un conflicto complejo en un personaje. Era verosímil y tenía un final acre para ser una comedia. Creo que el cine español es como el francés. No hay una gran producción de películas de primera línea pero sí unos cuantos productos sumamente estimables. El tema de los gordos me atrae. Tengo una cuñada bastante gordita que es una maravilla de persona. Culta, activa, con curiosidad (viviendo en lo más rural de Galicia lo que lo hace más especial), ágil y con un montón de grandes cualidades añadidas. Su ilusión de siempre es adelgazar pero es el sueño imposible. Le gusta demasiado comer. Puede perder quince quilos, quizás veinte, a base de tremendos sacrificios a lo largo de un par de años, pero los vuelve a ganar y es la vuelta a empezar y el desánimo que se apodera de ella. Hay organismos más proclives a la obesidad y a ella le ha tocado lo que no le quita un ápice de encanto y humanidad.
Iré a verla, o me la agenciaré en cuanto pueda. Que tengas un buen comienzo de curso. Yo comienzo el miércoles, lo que no quiere decir que mañana no haya de estar a fichar a las ocho de la mañana. A por el toro. Un cordial saludo.

Yolanda dijo...

Joselu, "Azuloscurocasinegro" es una película muy estimable. Yo la vi en su momento y además la premiaron con varios Goya. También vi "Pagafantas" y me reí mucho, además de lo que da para pensar. El cine español, en general, cuenta historias muy de aquí, como debe ser. Lo malo es que algunos directores están muy endiosados (caso de Almodóvar, que fabrica productos muy irregulares; "Los abrazos rotos" no me gustó, otras sí). Tengo ganas de ver "Ágora", ojalá no haya caído en la tentación de imitar a las grandes producciones americanas.

Todos conocemos casos de personas obesas maravillosas, todo lo contrario de las obsesionadas por su físico, que suelen ser insoportables. Yo me siento incómoda con mis kilos de más, pero en mi situación actual ya me ha dicho el m´dico que es difícil que adelgace. Toda mi vida he estado preocupada por ello, sin ser obesa, por los comentarios de mi familia y de mis compañeros. Me hicieron sufrir mucho por un motivo nimio y creo que todavía lo arrastro. No sabemos el daño que podemos hacer con ciertos comentarios. Hoy parece un pecado no tener un aspecto estándar. Es una barbaridad el aumento de operaciones estéticas y lo que nos jugamos con las tonterías d elas dietas, por no hablar del dineral gastado en masajes y otras bobadas, aparte de los timos, los inocuos y los peligrosos. Es un tema que da para mucho, desde luego.
Feliz comienzo de curso, colega. Un abrazo.

Clares dijo...

Hola, Yolanda. Yo, como vosotros, he vuelto al tajo otra vez. Mis clases realmente empiezan el lunes próximo, pero estos tres días (hoy era fiesta en Murcia) tengo mucho trabajo, pero que mucho.
Es la primera opinión que leo sobre esta película. Hoy he oído que la han nominado en la terna para proponerla para los Oscar representando a España. Vi lo de los mapas de Tokyo y no me gustó nada. Si me cae cerca, iré a ver esta porque el problema de la obesidad en nuestra sociedad, por muchas razones, es grave. Para mí lo peor es el sufrimiento de las personas que lo padecen como rechazo social.
Feliz curso, colega.

Miguel dijo...

Hola Yolanda. He leído con interés (casi con devoción) tu crónica sobre la película. Me encantan tus crónicas. Y la película, después de todo, promete. El tema es una cuestión que siempre mueve a la risa y a la comedia, pero es muy serio. Creo que será una buena película.

Feliz curso. Esto ya no hay quien lo pare.

Lola dijo...

Me gusta, y no sabes cuanto, que hagas críticas de las películas, porque aparte de informar les sacas las entrañas y luego cuando vamos a verla sacamos mucho mas en limpio.
Sigue y gracias. Lola
http://boheme.zruspas.org

Yolanda dijo...

Clares, creo que ya estamos todos los docentes y los alumnos en las clases, salvo algún instituto. Los principios siempre son complicados, hay altas y bajas (en la pública estamos todo el curso recibiendo niños) y tardan ene stabilizarse los horarios. La burocracia no nos deja en paz, qué manía de mandar rellenar papeles y más papeles, con lo bien que lo hacen las editoriales...
"Gordos" no sé si irá a los Óscar, pero tiene demasiados desnudos y sexo para el puritanismo americano, por desgracia. Yo la veo interesante de verdad. La obesidad es un tema grave y es cierto que quienes la padecen sufren el rechazo social. Aún tenemos mucho que aprender en ese sentido.
La de Coixet ha recibido críticas diversas, pero ninguna especialmente elogiosa, no me animo a verla. Gracias por darme tu opinión.
Feliz curso. Un saludo.

Yolanda dijo...

Miguel, gracias por leerme. Te gustará la película si te interesan las historias con fondo y con buenas interpretaciones. La obesidad no tiene ninguna ventaja, al contrario, y merece ser tratada con seriedad. Intento contar en mis crónicas lo que la película m sugiere, más que el valor artístico o puramente cinematográfico. Todo tiene facetas y matices diferentes según la sensibilidad de cada cual. Yo voy al cine a disfrutar y a pensar, y suelo conseguirlo.
Feliz curso. Un abrazo.

Yolanda dijo...

Lola, las películas son una forma de mostrar cómo ve el mundo un director y un equipo de personas, y los espectadores debemos estar abiertos a las sensaciones que nos producen. Yo disfruto cada plano y les saco todo el jugo que puedo. Contarlo es una forma de comunicación sin pretensiones académicas ni puristas. Soy una espectadora que piensa y goza con el cine. Me encantan las películas antiguas (ayer volví a ver "Encadenados", una obra maestra) porque es una manera de hacer cine ya desaparecida, por desgracia. Hoy hay más variedad pero menos talento, pero siempre hay productos aprovechables. Seguiré contando lo que veo.
Gracias por leerme. Un saludo.

Capitán Clostridium dijo...

Todo un divertimento... Me lo pasé genial, disfruté, pero, como dices, no es redonda (y menos su final)

Comparto lo que comentas del cine español. No hay películas perfectas, la más perfecta tal vez sea la de Campanella, pero es coproducida con Argentina. ¿El problema? La falta de talento y los grandes egos desmesurados (léase ALmodovar, AMenabar...) que naufragan proyecto tras proyecto.

No es cuestión de dinero, fíjese en "Solas", por ejemplo.

También opiné de ella: http://circulosabiertos.blogspot.com/2009/09/and-oscar-could-go-to-gordos.html