sábado, 30 de abril de 2011
PRUEBA
jueves, 28 de abril de 2011
WHERE IS LEO?
domingo, 10 de abril de 2011
EN UN MUNDO MEJOR
sábado, 19 de marzo de 2011
PERIGEO
La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
¡Cómo canta la zumaya,
ay cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.
En una noche como ésta, presidida por una luna espléndida, enorme, brillante, suspendida en el cielo quieto en mágico equilibrio, las palabras de García Lorca son una opción siempre bella y musical. Poco más se puede añadir sin estropearlas. Disfrutad de la luna, de la noche y de la poesía.
martes, 1 de marzo de 2011
ESOS NIÑOS DEL CINE...
Apagados ya los ecos de los excesivamente publicitados Óscar de Hollywood (espectáculo llama a espectáculo), lejos de los modelitos lucidos por las estrellas y los discursos casi siempre previsibles, en una gala bastante plúmbea, según los críticos (yo sólo he visto pequeños cortes), sólo cabe alegrarse de los merecidos galardones obtenidos por la magnifica El discurso del Rey (¡no os la perdáis!) y alguno más: Toy Story (emocionante y sensible), Christian Bale (tengo ganas de ver The fighter), el más que cantado de Nathalie Portman (aún no he visto su Cisne Negro) y las muchas desilusiones, inevitables siempre. Pero bueno, todo forma parte del mismo circo, con más o menos fortuna.
Por el contrario, Pa Negre fue la gran sorpresa de los Goya, versión hispana del circo americano. Fui a verla atraída por las críticas más que por el aluvión de premios. Temí que me desilusionara como me ocurrió con La Soledad hace un par de años, creo, pero sentí todo lo contrario: una sacudida desde la brutal escena inicial, un estremecimiento en varias más, una indignación creciente y un encogimiento del alma al ver a unos niños perder la inocencia por la maldad de sus mayores, arrastrados a la vergüenza y la miseria moral y física por la reciente guerra y el odio que germina con demasiada facilidad en el ser humano. Apenas hay bondad en esta historia de crímenes ocultos y venganzas crueles. El mundo rural catalán de la posguerra es mostrado en toda su crudeza. Hay amos ricos y egoístas, amparados por su poder para abusar de los campesinos que cuidan sus tierras, carentes de todo escrúpulo para desposeer de su fortuna al beneficiario legal. Pero no son mejores los perdedores de la contienda, aunque cobijados a veces por sus ideales, sobrepasados por la terrible realidad.domingo, 20 de febrero de 2011
CINCO HORAS ENTRE MUJERES
Un sobrio escritorio. Unas sillas. Un ataúd. Una iluminación discreta. Una mujer enlutada que estruja un pañuelo entre las manos, suspira y empieza un largo monólogo en el que da rienda suelta a sus sentimientos y recuerdos porque el difunto es su marido, Mario, fallecido durante la noche por un fulminante infarto. Con estos escasos mimbres Miguel Delibes escribió hace más de cuarenta años una obra estremecedora, novedosa, única. Aprovecha el personaje de Menchu, Carmen Sotillo, la viuda, para dar su visión de la España de aquellos años y los anteriores, los de la guerra y sus consecuencias.
Una cena tranquila remató deliciosamente nuestra salida. Éramos cuatro mujeres unidas por nuestra pasión por la enseñanza, preocupadas por los vaivenes del mundo actual y buenos ejemplos de mujeres preparadas y trabajadoras, nada que ver con ese arquetipo que acabábamos de ver. Las mujeres podemos ser las mayores aliadas o las peores enemigas con respecto a otras. Nadie comprende a una mujer mejor que otra mujer, pero por lo mismo llegamos a veces a hacer un daño considerable. No es nuestro caso, afortunadamente. Se siente una tan bien pudiendo ser sincera, hablando de los temas más diversos, desgranando confidencias y recuerdos, proyectos, sin caer en los tópicos que se siguen empeñando en adjudicarnos cortedad de ideas y pobreza de miras. Qué poco nos conocen... Gracias por tan estupenda noche, Blanca, Concha y Charo. miércoles, 9 de febrero de 2011
AMADO/ODIADO CUERPO
Las mujeres tenemos una relación ambigua con nuestro cuerpo. Lo cuidamos y mimamos hasta el exceso y, sin embargo, nunca nos sentimos satisfechas con él. Muy pocas se quejan de la falta de peso, lo normal es sufrir por su exceso, sea real o no. Siempre he dicho que en la maldición bíblica que condena al hombre a trabajar y a la mujer a parir con dolor tras la expulsión del paraíso falta añadir: "Y te pasarás toda tu vida a régimen". ¿O no es una cruz sufrir desde la infancia la tiranía de los kilos, el vello, las arrugas, la falta de agilidad y elasticidad, la pérdida de atractivo y demás atributos "femeninos"? Nos enseñan desde la cuna a ser atractivas, a pasar horas delante del espejo, a sacrificarnos para mantener un aspecto lozano aun en las situaciones más adversas. Si hay que pasar frío, se pasa, pero lucimos a toda costa ese vestido de tirantes que pensamos nos hará ser el blanco de todas las miradas. No importa el sacrificio de renunciar a nuestros manjares preferidos, somos esclavas de la lechuga y el queso desnatado con tal de seguir poniéndonos esos vaqueros ajustados que significan nuestro poderío físico. 
