jueves, 27 de noviembre de 2008

DÍA DEL MAESTRO

Hoy es el Día del Maestro, aunque hace años unificaron todas las fiestas dedicadas a los patronos de la enseñanza en una sola, en enero. Tenemos clase, pues, pero eso no nos impide celebrarlo con una comida y homenajear a algún compañero especial por algún motivo.
Pocas profesiones merecen tanto respeto como la nuestra, y, al mismo tiempo, pocas son tan criticadas y vilipendiadas. Estamos cansados de dar la cara ante autoridades y padres sin respaldo alguno después de dejarnos la piel, la voz y el alma en cada niño o adolescente que recibimos. Por eso tienen tanto mérito las voces que se alzan en nuestro favor, propias o ajenas, pero quizá lo más valioso sea el reconocimiento de nuestros alumnos, aunque sea al cabo de los años, como contaba Joselu en un emotivo post no hace mucho. No hay que perder ninguna ocasión de alentar a un compañero preocupado, o de celebrar una reunión alegre y entrañable, o de recordar cuán importante es nuestra labor. No hace mucho me permití la osadía de "recrear" a Miguel Hernández en su famosa Elegía, aunque la poesía me da muchísimo respeto. Contiene claves dedicadas a personas concretas, pero se pueden hacer extensivas a muchos otros. Os la dedico a todos los docentes, rogándoos perdonéis mi atrevimiento, fruto de la emoción de ciertos momentos vividos.
ELEGÍA
Yo quiero ser luchando ese maestro
de las aulas que ocupas y engrandeces
compañero del alma, tan contento.
Alimentando almas infantiles,
y usando mi voz por instrumento,
amaré a los tiernos chiquitines.
Tendré tu corazón por alimento,
tanto trabajo se agrupa en mi costado
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un decreto traidor y la ignorancia
un papelote brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y mi sorda rabia,
y siento más tu fuerza que mi afonía.
Ando sobre papeles arrugados,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de tu clase a mis tutorandos.
Temprano sonó el timbre esta mañana,
temprano entramos en las clases,
temprano despedimos la desgana.
No perdono a la Bestia innombrable,
no perdono a la DAT desatenta,
no perdono a los díscolos ni a los padres.
En mis manos sostengo un grueso libro
de palabras ciertas y valientes
hablando a tiernos e inocentes niños.
Quiero escribir en sus vírgenes mentes,
quiero desterrar el móvil y la Play
con dentelladas secas y calientes.
Quiero abrirme paso en su maraña,
y sembrar en sus corazones intactos
y enseñarles y escribir en sus entrañas.
Volverás a mi clase y a mi mesa
por los largos pasillos polvorientos
pajareará tu alma colemenera.
Entre angelicales voces y tumultos
volverás al arrullo de las aulas
de los alborotados inoportunos.
Alegrarás la sombra de mis cejas
con tus chistes ocurrentes y tus refranes
disputando los minutos en humo tras la verja.
Tu corazón, nunca terciopelo ajado,
llama a un terreno aún en barbecho
sin desmayo y sin justo pago.
A las aladas almas de las rosas
de la encina verde te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
¡Feliz Día del Maestro!

6 comentarios:

Joselu dijo...

Estoy seguro que a Miguel Hernández, que era un hombre del pueblo, le hubiera encantado tu versión hecha con ilusión y algo más, pasión, la que sientes por tu profesión. Tus imágenes proyectan amor ese que Daniel Pennac en Mal de escuela cita como elemento esencial en la tarea docente. Porque sin ese amor, es un oficio muy duro. Sin duda tu recibes una respuesta en la mirada de tus alumnos cuando, tumultuosa, les infundes toda tu sabiduría vital, que es mucha. Felicidades por tu post y tu versión hernandiana. Un abrazo.

Miguel dijo...

¡Qué bonita recreación...! se nota en cada verso tu apasionamiento, tu rabia, tu amor por nuestra bendita profesión. Me gusta leer tus posts, me dan ánimo, me insuflan ganas de volver a estar delante de mis alumnos y dar lo mejor de mí.
Un saludo.

Francisco M. Ortega Palomares dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Francisco M. Ortega Palomares dijo...

Felicidades. Por todo.

xhandra dijo...

Qué lindo descubrirnos así. Muchas gracias por su comentario en mi blog; desde hoy visitaré esta nueva página que acabo de descubrir gracias a esta maravilla de las redes sociales. Un abrazo.

Nieves dijo...

Gracias al blog de Xhandra te he encontrado, tu blog está genial y me gustaría enlazarte en mi web: www.declase.es. Pásate por allí y me cuentas ok? Gracias.