sábado, 27 de diciembre de 2008

Actividades navideñas

Ya llevamos una semana de vacaciones, cómo pasa el tiempo... Ya hemos celebrado al Nochebuena y la Navidad y estamos a punto de estrenar un nuevo año, esta vez no bisiesto, que según dicen son "siniestros". Ha habido de todo, como siempre. Cada uno hará su balance personal. Yo no puedo quejarme, desde luego. Tuve la amenaza de una intervención quirúrgica que finalmente se desvaneció y mi vida ha seguido más o menos igual, sin alteraciones importantes. Ya lo dicen los ingleses: "No news, good news". Siempre queda la ilusión de alguna novedad, algún cambio, si es para bien, pero el día a día ya es de por sí un reto, aunque parezca monótono e igual a tantos otros.
Termino el año como lo empecé, o casi: yendo al cine. He visto El Intercambio, la última de Clint Eastwood como director. La prota es Angelina Jolie, que está bastante bien, nada de mujer espectacular ni heroína de cómic. Es una mujer luchadora, desesperada porque pretenden engañarla dándole un niño que no es su hijo para tapar un error policial. Ella no se conforma y planta cara al poder. No puedo contaros más sin estropear la intriga. La sala estaba casi llena y algunos aplaudieron al final. Me encanta cómo dibuja el viejo Clint sus personajes, nada estereotipados, sin caer nunca en el tópico o la cursilería. Aquí la ambientación es perfecta aunque el argumento recuerde a otras películas en ciertos momentos. Todo lo que tiene que ver con la infancia me atrae de modo especial, a pesar de que con demasiada frecuencia me revuelva las entrañas por lo que cuenta. Las noticias que son protagonizadas por niños suelen ser trágicas y terribles, casi tanto, o en ocasiones más, que las relacionadas con mujeres maltratadas o asesinadas. La crueldad se ceba en los más débiles, y la mujer y el niño lo son. Vaya tema navideño... En cualquier caso, os la recomiendo y ya me contaréis.
Y ayer por fin vi Gomorra, muy recomendada por Carlos Boyero. Trata de la Camorra napolitana y el autor de la novela en que se basa está amenazado por ella. No tiene nada de la elegancia de El Padrino, aquí toda la violencia es dura y explícita, los personajes son sucios y no hay ningún fotograma bello. Tiene el realismo característico del cine italiano. Da miedo pensar que los créditos finales dicen la verdad: ahí fuera el crimen organizado lava sus trapos sucios mientras nosotros pagamos impuestos confiadamente sin plantearnos el qué, el cómo ni el quién. Otra película que no pega mucho en estas fechas, pero muy recomendable.
Lo que me tiene muy enganchada es el segundo libro de Stieg Larsson, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina. Un título largo que encierra una historia apasionante. No suelen gustarme las traducciones, pero ésta es perfecta. Eso sí, hay que leer antes la primera parte. Lástima que el autor muriera sin conocer el éxito alcanzado por su obra y que ya no pueda ofrecernos más muestras de su talento. Ahora que puedo permitirme el lujo de leer durante horas espero darle un buen empujón. Leer con calma bajo una buena manta es placer de dioses.
Feliz domingo a todos.

3 comentarios:

Joselu dijo...

Mucho me temo que en estas navidades no podremos ir a ver cine de adultos. Me encantaría asistir a la proyección de El intercambio, pero mis hijas nos reclaman y no tenemos con quién dejarlas. Hoy iremos a ver una comedia que es el tipo de cine que más les gusta. Quizás Di que sí,o algo parecido. En cuanto a los libros de Stieg Larrson se los voy a regalar a mi mujer, al menos el primero. Le encantan las trilogías. Por lo que he sabido y tú dices deben seducir y enganchar a los lectores. Hoy El País venía más ligerito por la huelga de los trabajadores. Ya llevamos una semana, pero aún nos queda una. ¡Qué bien poderse levantar un poco tarde! Feliz domingo, y aprovecha, como estás haciendo estas bien ganadas vacaciones.

Clares dijo...

Hola, Yolanda. Yo vi Gomorra, y espero ver pronto El Intercambio. Con la tuya ya son dos recomendaciones de fiar. De momento, estamos viendo pelis en el vídeo, entre ellas, la trilogía del Padrino, que es apasionante, y ya no sé las veces que la hemos visto.
Te haría caso con ese libro, pero es que tengo una pila en lista, y aprovecho las vacaciones para aligerar. Si me desenredo, me pongo a ello.
Por lo demás, qué bien, qué tiempo más aprovechado el tuyo. Disfruta mucho, y que el año nuevo te traiga sólo cosas buenas y todo aquello que tú desees. Si además trae un poco de paz y de bienestar para la gente del mundo, mejor aún. ¡Feliz año, colega!

Miguel dijo...

Sí, Yolanda, las vacaciones van pasando, pronto ya tenemos otra vez a los críos ahí en los pupitres, esperando a ver qué hace o qué dice el/la profe. Pero es bonito estar de vuelta. No me molesta reencontrarme con mis alumnos. Yo creo que las vacaciones van bien, muy bien, porque nos permiten coger enrgías y renovar nuestra ilusión (yo no sé dar clase sin estar ilusionado) Por otra parte, he de decirte que el fin de año es tiempo de echar una mirada atrás, y ahí encontraremos bueno y malo. Seguro. Yo me quedo con lo bueno.

Un abrazo y feliz despedida y entrada de año.